Es cierto que con el paso del tiempo, uno y su entorno vamos cambiando. Desde cuestiones muy simples como las físicas, las modas, los cortes de pelo (cuando se podía y había), los gustos musicales, etc. etc.
Pero también otros cambios van siendo día a día protagonistas de nuestras vidas y muchos de éstos se deben a las relaciones humanas en las cuales nos vamos involucrando de mayor o menor manera.
El ejemplo que voy a citar es de una persona que, dentro de su estructura de orden, limpieza y comodidades, lo máximo que uno podía encontrar en su bañera era un shampoo para cabellos secos y un jabón de tocador (aunque no es músico) con varios cabellos incrustados de manera caprichosa dejando a la imaginación de su usuario los infinitos dibujos que podían encontrarse en el.
Como les comentaba al inicio, las cosas cambian. Esta persona hace una par de años encontró el amor de su vida a 400km de su domicilio, mientras ambos veraneaban en "La Feliz". Todo se sucedió en apenas un par de años y la distancia que los separaba no pudo impedir que hoy los encontremos felizmente casados. Pero bueno, ese orden que reinaba en el "22 H", ese jabón y sus bellos vellos, ya no se encuentran solos en el recinto del rey.
Hoy encontrar aquel shampoo para cabellos secos es realmente imposible, descubrir donde quedó la crema de afeitar o cual de todos los potes es el de dentrifico es una búsqueda prácticamente heroica.
De aquella bañera austera a esta sucursal de la góndola de productos personales de Coto.
El ejemplo que voy a citar es de una persona que, dentro de su estructura de orden, limpieza y comodidades, lo máximo que uno podía encontrar en su bañera era un shampoo para cabellos secos y un jabón de tocador (aunque no es músico) con varios cabellos incrustados de manera caprichosa dejando a la imaginación de su usuario los infinitos dibujos que podían encontrarse en el.
Como les comentaba al inicio, las cosas cambian. Esta persona hace una par de años encontró el amor de su vida a 400km de su domicilio, mientras ambos veraneaban en "La Feliz". Todo se sucedió en apenas un par de años y la distancia que los separaba no pudo impedir que hoy los encontremos felizmente casados. Pero bueno, ese orden que reinaba en el "22 H", ese jabón y sus bellos vellos, ya no se encuentran solos en el recinto del rey.
Hoy encontrar aquel shampoo para cabellos secos es realmente imposible, descubrir donde quedó la crema de afeitar o cual de todos los potes es el de dentrifico es una búsqueda prácticamente heroica.
De aquella bañera austera a esta sucursal de la góndola de productos personales de Coto.










